Tarde de verano
Calor, sol y tormenta, justo tres cosas que te hacen saber que es verano.
Calles vacías y pueblos llenos. Helados, tardes de piscina o jornadas de playa son algunas de esas cosas que hacen patente lo que ya sabemos.
Pasear por la calle hoy en sencillo, tanto como se me esta haciendo pasear por mis sentimientos. Muchas veces hemos escuchado hablar de que nuestros estados de ánimo están vinculados sin quererlo a las fases lunares y tanto que es así... O al menos ése es mi caso.
Un día te despiertas sin alarmas, como si alguien te soplara suavemente en la nuca. De una forma dulce comienzas el dia sin apreciar lo bonito que se muestra. Pero justo con el olor a café recién echó te das cuenta que hoy será uno de esos días y sonríes a tu soledad
Por cada poro de tu piel empieza a brotar creatividad y te impulsa.
Quizás hoy sea uno de esos días, en los que el miedo no tiene cabida, donde tú realidad la que a veces parece superarte, esta echa justo a tu medida, como tú vestido favorito.
Donde esa tormenta que nadie esperaba, te hace apreciar que mirar cómo el cielo hacia brotar agua, era perfecto. Y paras y respiras.
Hay algo que no suelo ni decir, ni mucho menos escrbir pero hoy sí tengo valor.
Me gusta mi forma de ser caos, eso me hace apreciar como nadie los regalos de la vida. Porque joder que bonita es y que dura a la vez.
Desde hace algún tiempo mi forma de vivir se basa en agradecer, apreciar, cuidar y amar. Y cuando sin querer me empiezo a descarrilar me falta sólo una tarde como la mía para volver a sentir y volar.
En resumidas ser distinta fue una bendición de los dioses y quizás cuando muera pise el vahalla, vuele como un rapaz, repte como una serpiente, vaya al cielo o simplemente todo acabe. Como una tarde de verano.
"En nada hay casualidad ni coincidencia, todo nos espera de simpre"-

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